Alargar la vida de las cosas

Somos envidiosos por naturaleza, lo que vemos lo queremos, y lo queremos cueste le que cueste, no es de extrañar que en ocasiones acabemos con la vida de nuestros electrodomésticos antes de tiempo, tenemos un microondas que aunque viejo todavía funciona, tenemos un electrodoméstico al que todavía le queda vida útil pero acaba de salir al mercado el último modelo, el deportivo de los microondas, la última tecnología para calentar el café de las mañanas y lo queremos, no nos importa que al que tenemos todavía le queden algunos años de utilidad, queremos el nuevo y lo compramos desechando el que teníamos. Nos hemos acostumbrado a tener más de lo que necesitamos, a tenerlo cuando queremos y sin importarnos en absoluto si es lo más adecuado o lo más práctico.

Lo único que si aprovechamos al máximo son los coches, no nos encaprichamos tan fácilmente de otro y si lo hacemos debido al alto valor de un vehículo no lo compramos a la ligera, no podemos permitírnoslo, esperamos hasta que el que tenemos estira la pata, es entonces cuando tenemos que dar de baja un vehiculo y para ello lo llevamos al desguace mas cercano o al que mejor nos convenga. Esto solemos hacerlo ya como último recurso, después de que el coche haya pasado un examen exhaustivo y se nos haya dado la convincente noticia de que ya no tiene arreglo, a muerto, es hora de decirle adiós. A nadie nos gusta ese momento por lo que conlleva, que no es otra cosa que comprar un coche nuevo, y aunque sea de segunda mano sabemos que nos va a costar un ojo de la cara y precisamente no estamos para tirar cohetes en este momento, pero no queda más remedio y lo haces a regañadientes, no te apetece cambiar de coche pero no te puedes quedar sin medio de transporte, no puedes dejar de ir a trabajar, no puedes dejar de llevar a tu madre a la compra y no puedes dejar de salir al campo con tu perro que es lo que más te gusta en el mundo, por lo que cedes y tras llevar el coche al desguace te vas a comprar otro de unas características parecida por que ya te has acostumbrado al que tenias. La vida está llena de despedidas, por mucho que alarguemos la vida de las cosas llega un momento en el que tenemos que decir adiós.

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