¿Te das cuenta que no puedes hacer nada frente a tus deudas?

A partir de marzo, muchas empresas se han percatado que, debido al paro forzado, acaecido a raíz de la pandemia del Covid19, pueden entrar en una fuerte crisis financiera, para lo cual deben empezar a prepararse. Esta es una situación que pudiera afectar a muchas empresas, profesionales y autónomos, pues se pueden enfrentar a un proceso de insolvencia.

En este caso, lo mejor es solicitar apoyo de un abogado concursal, profesional capacitado para abordar este tipo de situaciones, ya que para este tipo de eventos existen soluciones jurídicas.

Abordar la insolvencia de las empresas, de profesionales o autónomos desde un concurso de acreedores, puede apoyar en el reflotamiento de los negocios durante el proceso concursal.

¿Qué es el concurso de acreedores?

Es un instrumento legal, del cual pueden hacer uso las empresas, para solventar una situación económica extraordinaria y de crisis. Una empresa, un profesional o un autónomo puede solicitar la declaración de concurso de acreedores cuando no tiene la suficiente liquidez para cumplir con sus obligaciones. En este proceso lo mas indicado es contar con asesoría especializada en el área de derecho mercantil, específicamente un abogado concursal.

En un concurso de acreedores se busca como fin último, satisfacer a los acreedores del deudor insolvente del modo más eficiente posible, ya sea mediante un convenio o por la liquidación de bienes y derechos del deudor. El concurso de acreedores también cumple una función de represión del deudor persona natural, o de los administradores, liquidadores y apoderados generales del deudor persona jurídica, cuya conducta hubiere generado o agravado el estado de insolvencia.

El concurso de acreedores está regulado en la Ley 22/2003, de 9 de julio (Ley Concursal), que fomenta la continuación empresarial. La finalidad del concurso de acreedores es la continuidad empresarial, así como la satisfacción de los diversos créditos que concurren en el patrimonio insolvente del deudor evitando la satisfacción preferente de unos sobre otros y justificando una distribución equitativa entre dichos acreedores respecto de la insuficiencia patrimonial habida como consecuencia de una actividad mercantil infructuosa.

 

 

¿Cómo se gestiona un concurso de acreedores?

El concurso de acreedores tiene que ser solicitado por el deudor mismo. También puede ser requerido por uno de los acreedores y el mediador concursal en el momento en el que se inicie el procedimiento de acuerdo extrajudicial de pagos.

En el caso del deudor fuera una persona jurídica, las entidades para pedir la declaración del concurso de acreedores son el órgano de liquidación o administración.

En el momento en que el deudor conoce que es insolvente, es obligatorio por ley que pida el concurso de acreedores en un periodo de 2 meses.

Es oportuno aclarar que a través del Real Decreto Ley aprobado por el Gobierno en fecha 17 de marzo de los corrientes, se modificaron los plazos obligatorios establecidos para acceder a un Concurso de acreedores. El Real Decreto indica que el plazo para solicitar el concurso de acreedores no se podrá solicitar mientras esté vigente el estado de alarma. Es decir, empezaría a correr el plazo a partir del momento que se levante el Estado de alarma, que aún sigue vigente.

Lo que no implica que se pueda empezar a revisar la situación en su totalidad. El abogado concursal podrá ir revisando y adelantando los diferentes escenarios para evaluar, cual es la verdadera situación de la empresa. El profesional concursal puede ir revisando y coordinando toda la información que se debe presentar ante el tribunal.

En el decreto se establece claramente, que los jueces no pueden admitir solicitudes de concurso de acreedores, hasta dos meses después del levantamiento o suspensión del estado de alarma.

Los  equipos financieros y estratégicos de las empresas, deben trabajar para asegurar la solvencia financiera necesaria para enfrentar la crisis que pudiera presentarse a raíz de la paralización de la economía en casi su totalidad, para ello es necesario, asegurar el control de todos los fondos y en caso de que no se tengan, realizar un seguimiento continuo de la situación financiera que incluya un plan de tesorería a corto y mediano plazo, actualizado de manera continua, elaborando un plan financiero que incluya todos los escenarios posibles que se pudieran presentar. Por supuesto, realizar una disminución de gastos y control de activos.

Los abogados especialistas en derecho concursal le asesorarán legalmente en materia de acuerdos de refinanciación, acuerdos extrajudiciales de pago, mediación concursal, concurso de acreedores, propuesta de convenio, plan de liquidación, administración concursal, junta de acreedores, quiebra, reclamación a empresas en concurso, constitución de la masa activa y pasiva del concurso, clasificación de créditos, etc.,

¿Cuáles son los tipos de concurso de acreedores?

  • Concurso de acreedores voluntario
  • Concurso de acreedores necesario

Concurso de acreedores voluntario, es aquel donde el deudor al percatarse de su estado de insolvencia solicita este procedimiento legal, a la larga lo que busca es una protección legal frente a las acciones que pueden plantear sus acreedores, bien de cara a buscar la reestructuración del negocio, o bien en cumplimiento de un deber que le impone la ley.

Concurso de acreedores necesario, se refiere al solicitado, por uno de los acreedores afectado por falta de pago, donde dicho crédito no ha sido honrado en los seis meses anteriores a la presentación de la solicitud, y a título singular después de su vencimiento. De igual manera, podrá ser instado por los socios o miembros de una persona jurídica, que sean personalmente responsables de las deudas de aquélla. Para instar el concurso necesario de acreedores, la solicitud debe estar fundada en alguno de los hechos legalmente admitidos a tal efecto.

Para realizar la solicitud del concurso le corresponde al acreedor la carga de la prueba, así como también debe demostrar su condición de acreedor, y el incumplimiento de pago del deudor de algunos de los enunciados, indicados en el artículo de la Ley Concursal, como son:

  • obligaciones tributarias exigibles durante los tres meses anteriores a la solicitud de concurso;
  • cuotas de la seguridad social y demás conceptos de recaudación conjunta durante el mismo período;
  • salarios e indemnizaciones y demás retribuciones derivadas de las relaciones de trabajo correspondientes a las tres últimas mensualidades.

¿Qué pasa si es admitido el concurso?

Cuando es admitido o aprobado el trámite un concurso voluntario se nombra a un Administrador Concursal que interviene las facultades patrimoniales del concursado, es decir los actos que tiene que realizar el deudor se realizan bajo la supervisión y visto bueno de la administración concursal.

En un concurso de acreedores para que sea válida una operación la tiene que firmar el concursado y el administrador concursal.

En el concurso necesario la intervención es diferente, el concursado deja de tener facultades, se le suspenden, y es el administrador concursal el único que puede realizar actos patrimoniales.

Normalmente este administrador es un abogado concursal o un economista, con experiencia en este tipo de actuación.

¿Cuáles son las fases del concurso de acreedores?

  • Fase común
  • Fase de convenio
  • Fase de liquidación

En la fase común, el administrador concursal emite un informe donde da cuenta de todos los bienes existentes y las deudas que se deben honrar. Este informe es presentado a las partes, y si todos están conformes, se introduce ante el Juzgado que conoce del caso. De igual manera si existe alguna de las partes en desacuerdo se introduce el escrito ante el Juez para que dirima las diferencias que el caso requiere.

Fase del convenio, en esta fase se soluciona el problema de la insolvencia por medio del convenio concursal, que se refiere a la solución plateada entre el deudor y los acreedores. En caso de no lograrse el convenio, se pasaría a la siguiente fase, que la de la liquidación de la empresa.

En la fase de liquidación, los administradores concursales, a partir del informe donde se indican los bienes de la empresa, prepara el plan de liquidación, para cumplir con los acreedores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.